Nayib Bukele apareció a finales de febrero ante centenares de militares y oficiales de policía para agradecer su apoyo en la controvertida estrategia de seguridad y su guerra contra las pandillas. Como ya es su costumbre, el mandatario organizó una impresionante puesta en escena para transmitir un mensaje en el que, además de proclamarse un “instrumento de Dios”, atacó ante oficiales fuertemente armados a la clase política de El Salvador, a la que llamó corrupta y formada por asesinos, y se felicitó por haber reducido los índices de criminalidad en el país centroamericano. “Ustedes están llevando paz a los salvadoreños”, dijo a los militares.
El guiño a las Fuerzas Armadas ha despertado alertas en sectores críticos con Bukele, porque, afirman, recuerda los momentos más duros de la militarización de la seguridad en el país y son una muestra de la transformación radical del mandatario: el joven político que se presentó como un líder moderno, capaz de enfrentar los problemas que aquejan a los salvadoreños, se ha convertido en un autócrata que desprecia las leyes y los derechos humanos, pero que cuenta con un gran apoyo de la gente de su país. “Todas las encuestas lo certifican. El 95% de la población salvadoreña avala nuestro trabajo”, afirmó Bukele frente a los militares.
Referencias
https://elpais.com/internacional/2023-03-05/la-metamorfosis-de-nayib-bukele.html
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