Las instituciones
estatales, como el poder judicial, policía, el sistema penitenciario y los
organismos de protección social, tienen un alcance amplio y están respaldados
por la autoridad de gobierno. Estas instituciones tienen la capacidad de hacer
la cumplir las leyes, administrar justicia y brindar servicios de protección y
asistencia social a la población.
Algunos de estos alcances son:
Garantía de los derechos: Tarea de proteger y garantizar los derechos humanos de los ciudadanos, velar por la igualdad, la no discriminación y la justicia social.
Prevención y Combate del delito: Mantener el orden publico y garantizar la seguridad ciudadana en el país, prevenir y combatir el delito a través de la aplicación de la ley y la justicia.
Asistencia a poblaciones vulnerables: Reducir la desigualdad en el país y brindar asistencia a personas vulnerables, en extrema pobreza, personas con discapacidad y adultos mayores.
Promoción de la Justicia: Protección de los derechos de los ciudadanos.
Por otra parte, las instituciones no gubernamentales, como las organizaciones no lucrativas, las fundaciones y las asociaciones civiles, tienen alcances más limitados, pero son importantes complementos a las instituciones estatales. Estas instituciones suelen tener enfoques más específicos en áreas como la promoción de derechos humanos, la atención de grupos vulnerables. Su trabajo es cubrir las necesidades y problemas que no siempre son atendidos por el Estado.
Asistencia Social: Brindar
apoyo a personas en situación de vulnerabilidad, como personas en situación de calle,
migrantes, mujeres, victimas de violencia de género, personas con discapacidad;
ofrecen albergues, alimentación, atención médica, asesoramiento psicológico y jurídico,
capacitación y otros servicios para mejorar la calidad de vida de estas
personas.
Promoción y defensa de derechos: La
igualdad de género, respeto a la diversidad y la lucha contra la
discriminación; campañas de concientización, capacitación y asesoramiento legal,
eliminar barreras sociales jurídicas que afectan a ciertos grupos de la población.
Acceso a la Justicia: Especialmente
aquellas que no tienen recursos económicos suficientes para contratar un
abogado privado; ofrecen servicios de asesorías legales gratuitas o bajo costo,
representación legal en caso de violación de derechos y promueven la justicia
social y rendición de cuentas.
Educación y Capacitación: En temas como derechos
humanos, igualdad de género, resolución pacífica de conflictos, prevención de
la violencia; a través de talleres, charlas y programas educativos, donde se
concientice y empodere a las personas para que conozcan y defiendan sus
derechos.
Ambas
instituciones desempeñan un papel crucial en la contención social y jurídica.
Las instituciones estatales garantizan el cumplimiento de la ley y brindan
seguridad a la población; mientras que las instituciones no gubernamentales desarrollan
programas y proyectos para abordar problemáticas específicas. En conjunto estas
instituciones colaboran para brindar una respuesta integra a las demandas sociales
y jurídicas de la sociedad.
Referencias:
Vista de el enfoque de derechos humanos en la atención de poblaciones vulnerables en contextos de emergencias y desastres de origen natural: Experiencias en Costa Rica | Revista Latinoamericana de Derechos Humanos. (s. f.). Recuperado de https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/derechoshumanos/article/view/10294/13038


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